Coporaque.
Valle del Colca. Arequipa. Perú.

2013.

Proyecto y Construcción.

AGA estudio: Gabriel Visconti, Orlando Vásquez.
MAAN: Maximillian Nowotka.

Lara Placido (Portugal)

Enrique Villacis (Ecuador)

Rocio Cayllahua (Perú)

Cesar Acurio (Perú)

Estudiantes del Taller Coporaque - T.S.L 2103.

 

Promotores.

Coordinadora Latinoamericana de Estudiantes de Arquitectura.

 

Auspiciantes:

Municipalidad de Coporaque, Municipalidad Provincial Arequipa, Universidad Nacional San Agustín, Universidad Católica Santa María, Universidad San Pablo, Universidad Alas Peruanas.
 

Fotografía.
Equipo del Taller Coporaque.

WAWA PUKLLAY

espacio público, interacción, cultura local.

Taller para la activación táctica de un espacio en desuso, a través de la fabricación de equipamiento mestizo creando condiciones que posibiliten el empoderamiento por parte de un usuario especial: niños. 

 

Para el desarrollo del proyecto, el equipo acordó un doble objetivo: en primer lugar, la reproducción de las condiciones que permitan fortalecer y ampliar las relaciones sociales y las oportunidades a través de la identificación con el espacio, haciéndose atractivo para más gente e incentivando su uso. Esto implicó absorber e integrar las relaciones sociales y geográficas existentes, para generar nuevos espacios de reconocimiento y enfoque de intentar transmitir la información local de forma transparente.


El segundo objetivo unió a los estudiantes con las de prácticas locales de fabricación. La experiencia se desarrolló a través de ejercicios específicos a escala real y acotado en términos instrumentales y materiales, promoviendo la gestión y la asociación enfocados en la colaboración. Esto, como una instancia de acción y aprendizaje.


El equipo trabajó la relación objeto-superficie a través de la materialidad del espacio (tierra y pastos), los materiales locales (chaclas), y la recuperación de los artefactos existentes que ya eran conocidos por los usuarios. La intención es que el objeto original pase a un estado físico actualizado a la lógica original o vernácula, creando casi espontáneamente nuevos sistemas de interacción.


De forma paralela, las oportunidades se identificaron y se incorporaron a partir de cada evento cultural local, incitando al equipo a utilizar nociones diferentes, como lo espontáneo, lo cotidiano, lo simbólico, lo subversivo, lo pedagógico, lo accidental y lo ordinario, como base de un programa capaz de generar encuentros e incluso inventar nuevas prácticas.